La sobre importancia de los pronombres como un espectáculo

La sobre importancia de los pronombres como un espectáculo

Por Gino Briano M.
Escritora

Sin duda alguna, respetar la identidad de las otras personas es crucial para vivir en comunidad. Esto es especialmente relevante en lo que respecta a la comunidad LGBTIQ+ y, en especial, a la comunidad trans, donde se hace mucho ruido al respecto. El debate oscila entre una mera interacción cotidiana, como comprar en el quiosco de la esquina donde pueden asumir tu género por una variedad de razones, o una discusión entre figuras políticas contingentes, donde se cree que por tener pene no se puede ser mujer.

La visibilidad de estas situaciones es importante. Como dije antes, el respeto es crucial para la convivencia, por lo que la falta al mismo es repudiable. Sin embargo, no es lo más importante.

En este mundo en el que pasamos de un drama a otro, donde lo que es noticia se define por audiencia y lo importante es lo que mueve masas, parece ser que todo es un espectáculo. En pocas palabras, el dinero mueve la vida. Guy Debord lo explicó perfectamente en su momento: vivimos bajo un velo que nos oculta las verdades importantes y se nos muestra lo que el poder quiere que veamos.

Te puede interesar | ¿Etiquetas de género: necesidad pragmática o nueva prisión simbólica?

¿Cómo puede ser que nos interesen más los pronombres de las personas y que se dejen tan de lado las condiciones de vida de estas mismas? ¿Cómo es posible que, incluso en las instancias de debate más importantes, no se considere una obviedad que conseguir trabajo es un desafío gigante para las personas trans? No es comprensible que una persona, cualquier persona, no pueda poner pan sobre la mesa. Sobre todo, no se entiende que solo por la manera en la que se presenta al mundo tenga menos oportunidades que otras. Es crucial respetar los pronombres, pero el debate debería centrarse en cómo hacemos que estas personas puedan tener una vida digna.

Nos quejamos de que en la comunidad existe una gran cantidad de consumo de sustancias ilícitas; lo entendemos como un problema, pero ¿por qué no vemos la raíz del mismo? Creo que es lógico pensar que, si no puedes conseguir un trabajo digno, se te discrimina por lo que eres e incluso se debate si tu existencia es correcta o "natural", quieras escapar de la realidad. Pues seamos honestos: ¿quién quiere vivir en una realidad así?

A ningún canal de noticias le interesa mostrar la expectativa de vida de una mujer trans o las dificultades para encontrar un trabajo digno. Es mucho más fácil y mueve mucho más dinero hablar en grises, discutir lo que puede ser percibido como subjetivo o vago. Pues es realmente fácil apuntar a una persona que dice ser mujer y negar su identidad, porque finalmente es su palabra contra la tuya. ¿Cómo le demuestro al mundo cómo me siento, mi identidad? ¿Acaso no basta con vestirme como la sociedad espera que lo haga o actuar como tal?

Si se va a debatir algo sobre la identidad, se debería debatir sobre dignidad; palabra conocida, odiada y explotadísima en algún momento de nuestra historia. Pero no puede ser más cierto: es irreal esperar que la pobreza se acabe. Es irreal esperar que en este sistema capitalista haya una igualdad real, pues las brechas salariales, los problemas sociales y las oportunidades no son las mismas para todos.

Pero no es irreal pensar que, a la hora de postularse a un trabajo, te van a elegir por tus capacidades, tu currículum y no por la forma en la que vistes y, mucho menos, por el genital que tengas. Así como es esperable que cualquier mujer tenga la misma prioridad que un hombre, como es esperable que no me discriminen por ser gay y como es esperable que no me discriminen por mi identidad, creo que es esperable que podamos alcanzar algún nivel de justicia. Debemos ver más allá del espectáculo y quizás alejarnos un poco de "La sociedad del espectáculo". Obviamente, todo esto sin considerar los pitutos, pues si te dicen que hay 10 puestos de trabajo, la realidad es que hay 7. Pero al menos, tengamos las mismas oportunidades en esas 7 vacantes.

Colabora con Resumen.cl
Estas leyendo

La sobre importancia de los pronombres como un espectáculo