Para el gobierno de Kast, son seis naranjillos; para el Biobío es el futuro de una región

Para el gobierno de Kast, son seis naranjillos; para el Biobío es el futuro de una región

En esta columna para RESUMEN, el autor desmenuza el manoseado argumento utilizado por la clase política para defender el proyecto minero de tierras raras que busca instalarse en Penco, señalando que "para Kast es algo menor, solo seis naranjillos —negando incluso la importancia de esta especie—, pero el Biobío sabe que acá se decide el futuro de una y más regiones".

Por Javier Arroyo Olea | Integrante del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales - OLCA

Los dichos del futuro presidente del país en plena catástrofe que se vive en Biobío y Ñuble han dejado mucho que desear, pero no es nada que nos venga a sorprender.

Más allá de la indolencia propia de su sector político, José Kast ya se ha posicionado por defender los intereses del empresariado cuyos peones ya se encuentran insertos en el círculo ministerial que asumirá en marzo de este año.

Pero para abordar esto hace falta un poco de contexto. En su paso por Lirquén -territorio afectado por los incendios forestales de enero-, el presidente electo volvió a respaldar el cuestionado proyecto minero de tierras raras que se busca instalar en los cerros de la comuna de Penco, pero no hizo referencia alguna a la responsabilidad que el modelo forestal tiene en esta tragedia.

Lee | Tierras raras: la obsesión del ministro de Hacienda de Kast con el naranjillo

En su planteamiento, Kast señaló que “aquí se está desarrollando un proyecto que se detuvo por unos naranjillos. La invito a ver dónde están los naranjillos ahora”. A lo que hace referencia el derechista es a la penúltima tramitación ambiental del proyecto de la transnacional Aclara Resources, la cual recibió un portazo del Servicio de Evaluación Ambiental por profundas deficiencias en su estudio de impacto ambiental.

De ahí que Kast y su círculo de hierro actúen como caja de resonancia del pataleo de la clase político-empresarial de este país, que puso el grito en el cielo por dicho freno al proyecto cuando el SEA emitió un informe en julio de 2023 que frenó la extracción minera de tierras raras.

Pero, a diferencia de lo planteado por el sector de Kast -y sus aliados empresariales-, el informe no solo considera el deficiente abordaje en términos de flora por parte de la empresa. Acá la situación es clara en el informe, donde señala la ausencia de información relevante, la cual “corresponde a aquella información indispensable para la comprensión del proyecto o actividad como unidad, sin que falten partes o elementos, así como también de la forma en que éste/a se desarrollará, en las distintas etapas sometidas a evaluación”.

https://www.youtube.com/shorts/moTiyqe2W0M

En concreto, la empresa señaló en ese momento que “no se intervendrán ni afectarán unidades de bosque nativo de preservación por las obras del Proyecto”, pero los antecedentes presentados por los organismos pertinentes dieron cuenta de lo contrario. La mentira (o deficiencia) del Estudio de Impacto Ambiental quedó a la vista del juicio de la población.

Pero los primeros en juzgar fueron las empresas, después el Ejecutivo —que bajo el mandato de Gabriel Boric han sido defensores del proyecto— y, ahora, el gobierno que asumirá. Sin embargo, no felicitaron un minucioso trabajo de las instituciones relacionadas, sino que, por el contrario, se subieron el proyecto minero a los hombros y cuestionaron duramente su análisis, lo que ha permitido la caricaturización de la defensa de cerros sin minera.

Revisa | El dilema de los impactos y el prometido crecimiento minero en Penco

Y es que acá no hablamos de un proyecto apartado, limpio o sin historia. Acá hablamos de más de una década de conflictividad socioambiental de un territorio que ha utilizado múltiples formas de movilización y defensa territorial, pero que consecutivamente han intentado pisotear las instituciones del Estado y los intereses empresariales. 

Penco ya dijo no a la minera, y es un posicionamiento que está recorriendo el Biobío y Ñuble ante un auge en el interés de empresas extractivas en expandirse hacia la explotación, quienes manipulando la añoranza histórica de la industria regional, hoy buscan instalar su discurso de supuesto progreso sin siquiera considerar la posición de la población.

Para Kast es algo menor, solo seis naranjillos —negando incluso la importancia de esta especie—, pero el Biobío sabe que acá se decide el futuro de una y más regiones.

Así, mientras el gobierno que asume y el gran empresariado utilizan los incendios como espacio para posicionar sus intereses, la población reafirma la defensa de los territorios mediante la solidaridad.

Colabora con Resumen.cl
Estas leyendo

Para el gobierno de Kast, son seis naranjillos; para el Biobío es el futuro de una región