
En el marco de la COP 30, la presencia de grandes empresas en el Pabellón de Chile vuelve a encender las alertas sobre la captura corporativa de la política climática. En esta columna de opinión, Lucio Cuenca Berger, director de OLCA, analiza cómo el financiamiento empresarial del espacio oficial y la participación de actores denunciados por conflictos socioambientales tensionan la coherencia del discurso gubernamental y cuestionan el rol de la sociedad civil invitada a estos mismos escenarios.
Por Lucio Cuenca Berger | Director del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales - OLCA
En la tapa del programa oficial y en las gráficas de la sala de conferencias del Pabellón del Gobierno de Chile, aparecen los logos de las empresas auspiciadoras: Latam Airlines, CMPC (Grupo Matte), HIF (combustibles Sintéticos), AngloAmerican, Teck, Aes Andes y Banco Estado.
En el programa, además de las financistas, participan agrupaciones empresariales como Unidos por la Acción Climática, Natura, Danone, Minera Vale, Aguas Andinas, Forestal Arauco, Banco Mundial y BNP Paribas, como también el destituido ministro de Energía, Diego Pardow. De igual forma, participan representantes de otros ministerios, servicios públicos, ONGs y académicos.
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Para un gobierno que declara tener compromiso climático ¿Es necesario hacer esto?, considerando que no es un gasto muy oneroso para el presupuesto nacional.
Por el contrario, parece más una acción para validar y legitimar la participación e injerencia que tienen estas empresas en definir la política climática. O sea, es una manera de captura/entrega de esta política al mundo privado.
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También surge una pregunta a la sociedad civil que acepta la invitación del gobierno a participar de estos espacios, Pabellón y programa financiados por las empresas que ellos mismos denuncian por depredadoras, e incluso llevan acciones legales en contra en defensa de comunidades: ¿Por qué regalarles legitimidad y lavado de imagen? ¿Estarán revictimizando a las comunidades afectadas a las que dicen apoyar?
Esto ya sucedió el año pasado para la COP 16 de Biodiversidad, lo denunciamos e investigamos los montos asociados; en esa oportunidad el ministerio de Relaciones Exteriores a través de Chile Imagen reunió US$ 90.000, aportadas por Latam y CMPC.