Las consecuencias económicas de la nueva guerra del Golfo ya comienzan a golpear al mundo

Las consecuencias económicas de la nueva guerra del Golfo ya comienzan a golpear al mundo

El valor del precio del petróleo ha marcado la economía mundial en las últimas décadas y esos vaivenes de la economía mundial, han marcado la historia de la política internacional, pero también de la política en local en todo el mundo.

Por Joaquín Pérez

Tras las dos grandes guerras mundiales, Estados Unidos emergía como potencia mundial, pero el año 1971 se pudo establecer como tal cuando el presidente Richard Nixon sustituyó el patrón oro, finalizando así el sistema de Bretton Woods que había funcionado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Dicha acción solo pudo ser realizada luego que Nixón lograra que las monarquías petroleras del Golfo Pérsico realizaran la transacción del petróleo solo en dólares estadounidense. Fue el nacimiento de los petrodólares y el fin del patrón oro, el que permitió a los norteamericanos imponer el dólar como moneda mundial de intercambio, su mayor arma económica hasta hoy, donde dicha hegemonía comienza a resentirse.

En 1973, la hegemonía del petro-dólar, tuvo su primera prueba de fuego. En un gesto de soberanía económica, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), creada en 1960, con países mayoritariamente árabes, aumentó los precios del barril de petróleo como arma económica contra Israel, que se encontraba en fase de agresión a sus países árabes fronterizos (guerra de Yom Kipur).

En 1974 el valor del petróleo se cuadriplicó, las bolsas de valores se desplomaron, desatándose una inflación y recesión mundial. El impacto de esta recesión mundial tuvo impactos relevantes en diversos países del mundo, por ejemplo en España y Portugal fue muy relevante en la caída de las dictaduras.

Otra Crisis del Petróleo se vivirá en 1979, tras la revolución Iraní y la Guerra Irán-Irak, de 1979 a 1981. Ahí el precio del petróleo aumentó 2,7 veces, generando nuevamente un impacto económico en inflación y recesión, la crisis económica de 1981 y sus consecuencias sociales, son la base del estallido de la rebelión popular en Chile contra la dictadura de Pinochet (1983-86).

Los precios del petróleo, hacen caer gobiernos, por muy dictaduras que sean. Si bien la OPEP logró generar estos problemas a la economía mundial, el nuevo patrón petro-dólar, mantuvo la hegemonía norteamericana en la economía mundial, cuestión que se consolidará con la hegemonía militar tras el derrumbe de la Unión Soviética (1989)

Hoy el mundo asiste a un momento histórico, a un punto de inflexión. La hegemonía de los Estados Unidos está siendo horadada no solo desde el punto de vista militar, sino también y principalmente desde el punto de vista económico. El 28 de febrero pasado, luego que Israel y Estados Unidos atacaran a Irán, el estado persa respondió al día siguiente tomándose el Estrecho de Ormuz, boca de acceso al Golfo Pérsico.

¿Cómo afecta el valor del petróleo a la economía mundial?

Desde aquel momento se ha visto una escala de los precios internacionales del petróleo, que en la medida que Irán resista la agresión imperialista aumentarán con el paso del tiempo, y de ser prolongada y sostenida esta alza, impactarán con fuerza a la economía mundial con consecuencias impredecibles en las distintas naciones del planeta. Además de estar en juego la hegemonía mundial de Estados Unidos como imperio y potencia económica y militar.

Antes del conflicto, los valores del barril rondaban los 70 dólares, hoy el valor sobrepasa ya los 110 dólares a 20 días de iniciado el conflicto. A pesar de venta de reservas estratégicas de combustible, que de alguna forma han contenido el alza, que debería ser aún mayor.

Para los expertos, la economía mundial puede resistir un precio de hasta 90 dólares el barril sin verse afectada mayormente, países con mayor dependencia petrolera sin duda se verán afectados, pero a nivel global el impacto es asumible. Ojo: estos valores no se refieren a pick de valor, sino a precios sostenidos al menos por un periodo de tiempo prolongado en uno o más meses.

Sobre 90 y hasta 100 dólares el barril, la economía mundial se resintiría de forma visible, comenzando a afectar el crecimiento. Naciones dependientes de la importación de hidrocarburos definitivamente detienen el crecimiento de sus economías y pueden comenzar a reducirla.

Según Golman Sachs, uno de los mayores grupos de inversión en bolsa a nivel mundial, solo unas semanas con el precio del barril sobre 100 puede restar 0,4% al crecimiento anual de la economía mundial. Este sería el escenario de una guerra corta, sin daños a la infraestructura petrolera, escenario que hoy día comienza a difuminarse.

Un escenario con un barril de petróleo sobre 100 y hasta 120 dólares, instala en la economía mundial un escenario de inflación y estancamiento económico y sobre 120 dólares el barril y hasta 150 dólares propicia el ingreso a una zona de peligro y de elevado riesgo de recesión mundial.

Sobre 150 dólares el barril representa shock económico global. Esto es no que el barril llegue alcanzar ese precio, sino que ese precio se mantenga durante varias semanas.

Irán toma el Estrecho de Ormuz

Desde que Irán tomó control del estrecho de Ormuz, haciendo retroceder a la flota naval de los Estados Unidos, ha dado señales muy potentes referidas a las consecuencias que puede traer este conflicto militar.

La acción impuesta por Irán de permitir el paso por el Estrecho de Ormuz a barcos de determinadas naciones que condenen la guerra de agresión unilateral de Israel y Estados Unidos contra Iran, pero además que paguen su petróleo en yuanes chinos, es una señal clara de qué está en juego hoy en el golfo pérsico.

Si se logra romper la hegemonía del dólar sobre el comercio mundial de petróleo, Estados Unidos estará a un paso de perder su principal arma económica hoy: el dólar.
Hasta el momento Estados Unidos salva cualquier problema económico internamente, emitiendo dólares, solo ellos controlan su emisión y además manejan, a través de este mismo, la moneda de referencia del valor de las mercancías, entre ellas el petróleo a nivel mundial.

Si Irán logra mantener el control del Estrecho, el petro-dolar pierde su influencia, se debilita y el control económico y comercial de los Estados Unidos a nivel global se debilita. Ni hablar de la señal a nivel militar que significaría que Estados Unidos no pueda reabrir el Estrecho de Ormuz y que sus aliados-subditos (Europa-Japón, Corea del Sur, Australia), en un comienzo propensos a apoyar, hoy se nieguen a participar de esta empresa militar, al menos por el momento.

El ataque esta semana, por parte de Israel, al mayor gaseoducto iraní, acción de la cual el propio Donald Trump se desvinculó, ha tenido como respuesta por parte de Irán un ataque a infraestructura petrolera y gasífera en Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes, Irak y Baherien. Infraestructura que demorara tiempo en reconstruir.

Por muchas reservas estratégicas petroleras que pongan en venta, la escalada de precios tanto del petróleo como del gas son inevitables, lo mismo ocurre con los fertilizantes para la agricultura que son derivados de la industria petroquímica.

Afectaciones a nivel global

Los primero afectados por la guerra han sido las naciones del sudeste asiático. Ya el 6 de marzo Filipinas debió acortar la semana laboral a funcionarios públicos a 4 días y establecer una serie de restricciones de gasto energético. El 94% del petróleo que llega a Filipinas proviene del Golfo Pérsico.

En países como Blangadesh o la India están muy complicados por la falta de fertilizantes para su agricultura, el encarecimiento de estos puede llevar a una inflación imposible de sostener, su escasez podría derivar incluso en hambrunas.

En Europa el impacto del valor del combustible ya se hace notar en el consumidor. En la mayoría de países de la unión Europea, el litro de combustible ya se comercializa a 2 euros el litro, los países están reaccionando con bajas tributarias y control de los mercados, pero aún así no pueden impedir que el precio siga aumentando y que termine afectando al conjunto de la economía.

En Chile esta semana se produjo una subida de más de 100 pesos del litro de parafina, producto esencial para la calefacción de las familias más humildes en un invierno que se acerca.

Es cuestión de imaginar qué pasara en 20 días más si este conflicto se prolonga, considerando que en estos 20 días de conflicto han habido reservas disponibles y la llegada de barcos que salieron del Golfo antes de que se produjeran los primeros bombardeos.

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