
Este martes se vivió una tensa jornada previa al fin del alto al fuego anunciado por Estados Unidos el pasado 7 de abril. Cuando faltaban horas para la expiración de la tregua, Trump ordenó prorrogarla nuevamente.
Por: Equipo Editorial de resumen.cl
El lunes el inquilino republicano de la Casa Blanca había amenazado con continuar los bombardeos si no se lograban avances en las negociaciones.
El vicepresidente J.D. Vance y otros altos funcionarios tenían previsto participar de una nueva ronda de negociaciones en Islamabad. Sin embargo, la contraparte iraní no envió ninguna delegación a la capital de Pakistán.
El presidente del Parlamento iraní señaló que el país no está dispuesto a aceptar negociaciones "bajo amenaza de violencia".
Los próximos días serán claves para ver si se hace efectivo el bloqueo estadounidense de Ormuz
Luego de que Irán cerrara el estrecho al principio de la guerra con amenazas de misiles disparados desde la accidentada costa o con la disposición de minas magnéticas, ahora se suma el anuncio del bloqueo naval estadounidense en la zona.
¿Quiebre de stock de municiones para el Pentágono?
En medio de todo este conflicto, donde ya se ha analizado la asimetría económica de la maquinaria bélica de EE.UU. e Israel versus la de Irán.
Mientras los primeros destacan por su elevado número de aviones de combate así como misiles sofisticados y caros, los segundos destacan por su practicamente nula presencia de aviones, pero un gran arsenal de drones baratos y misiles balísticos e hipersónicos (que EE.UU. no posee)
Para contrarrestar a estos últimos, se han disparado una gran cantidad de municiones, a un nivel apenas comparable a conflictos anteriores.
En este contexto, Estados Unidos enfrentaría una crisis de suministros en medio de la guerra con Irán. Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) advirtió que EE.UU. podría tardar más de cuatro años en reponer sus arsenales de misiles clave. Esto limitaría gravemente su capacidad de respuesta ante futuros conflictos, especialmente con potencias como China o Rusia.
Del informe se pueden extraer los datos principales sobre el arsenal estadounidense
Misiles Tomahawk (misil crucero de largo alcance, subsónico)
Su inventario previo era de cerca de 3.100 unidades. En un mes y medio de guerra su consumo se ha estimado en más de 850 lanzamientos. Su tiempo estimado de reposición sería de 47 meses. (3.9 años)
Interceptores Patriot (antimisil usado para derribar misiles balísticos y drones)
Su inventario previo sería de 2.330 unidades. En la reciente guerra han sido disparados entre 1.060 y 1.430. Su tiempo de reposición sería de 42 meses. (3.5 años)
Interceptores THAAD (antimisil de gran altitud para atacar misiles balísticos en el borde del espacio)
Su inventario previo rondaría 360 unidades. Han sido disparados entre 190 y 290. Su tiempo de reposición sería de 53 meses (4.3 años).
Cabe recordar que estos datos estimados pueden ser leídos como una debilidad del complejo militar industrial estadounidense y su dependencia a largas cadenas de suministro.
O también pueden ser vistos como una estrategia de largo plazo para redoblar los esfuerzos de producción de su arsenal convencional.