
Sr. Director
Tenemos un presidente que, pese a todo el capital cultural que pudo haber acumulado, arroja ignorancia cada vez que habla.
En su reciente visita a Puerto Montt, Kast cuestionó el gasto público en investigación. Entre sus dichos, el presidente indicó que "a veces 100 millones, 500 millones, para una investigación que termina en un libro precioso, empastado, en la biblioteca. ¿Cuántos trabajos generó? Ninguno”.
Los flancos que se le abren son muchos. Por ejemplo: ¿Qué análisis serio realizó el Ejecutivo para respaldar estos dichos? ¿Es cierto que las investigaciones no conllevan fuentes de trabajo? ¿Cuánto invierte este país en el desarrollo de una investigación soberana cuando la matriz económica es fuertemente dependiente?
Pareciera ser que Kast no conoce -ni mucho menos ha desempeñado- la precarización laboral que los empleos de investigación arrastra en un país donde son miles de personas buscan una oportunidad por trabajar en lo que estudió.
En muchos casos son trabajos a honorarios, con gran precariedad que no permite una proyección laboral segura. Y ni hablar de los famosos "ad honorem" que estudiantes realizan en estos contextos para aumentar un currículum que se enfrentará a un mercado laboral saturado y que no invierte en puestos de trabajo.
Pero eso a Kast no le importa. Su matriz es el neoliberalismo, y su proyección el recorte desatado para alcanzar sus fantasiosos US$6 mil millones que impactará a la población.
Si fuera por el presidente, que los recortes se amplifiquen y el empresariado tome todas las riendas.
La fórmula es conocida, y el resultado esperable. Porque una investigación que no signifique inversión extractiva, no es de interés para su proyecto político.
Por M. Silva Mardones