
Ya hace varios días se iniciaron las restricciones de venta de combustible en Filipinas, Indonesia, Vietnam, Tailandia, Birmania, Bangladesh, Pakistán y Sri Lanka. Corea del Sur y Japón están preparando las medidas restrictivas. En África oriental han adoptado medidas similares en Etiopía, Sudán del Sur, Kenia, Zimbabue. En Europa, el primer país en restringir la venta de gasolina fue Eslovenia y en Italia la falta de combustible ya ha comenzado a afectar el tráfico aéreo, con suspensión de vuelos.
Por Joaquín Pérez
A la falta de combustible se ha unido la reconfiguración de las rutas de navegación, marítimas y terrestres, Trump y Netanyahu han retrotraído las rutas comerciales 500 años, devolviéndonos a la época de Vasco de Gama y Marco Polo.
El tráfico marítimo para conectar Europa y Asia ha retomado hoy las antiguas rutas de los marineros portugueses abiertas en el año 1500, cruzando por el Cabo de Buena Esperanza en Sudáfrica, tras el cierre de estrecho de Ormuz y el inminente cierre del Mar Rojo, el estrecho de Bab el Mandeb, con el consiguiente aumento de costos y trastornos logísticos. Por otra parte el tráfico aéreo, tras el bloqueo Ruso y los ataques a los aeropuertos de Qatar y Emiratos Árabes, se ha retomado el estrecho espacio de la antigua ruta de seda por el causado para conectar Europa y Asia.
Los países buscan medidas para disminuir el impacto de la escases de combustible, restringir el uso de automóvil, evitando desplazamientos, por ejemplo acortando la jornada laboral presencial a 4 días a la semana. en Europa se han introducido impuestos a la empresas energéticas y también subsidios para graduar y disminuir el impacto del alza del combustible en la población.
Sin embargo todo pende de un hilo, Trump a amenazado que hoy martes el conflicto escalara un nuevo peldaño, con lo que las consecuencias de la guerra en el mercado energético serán aún más fuertes.