
Sr. Director
Poca gente habla del elefante en la habitación: el hecho de que autoridades políticas electas realicen campaña política, cuando deberían priorizar el trabajo para el cual fueron electos y electas.
Esta situación considera a las dos candidaturas presidenciales; nadie se salva. Y es una discusión que no se ha tomado en profundidad respecto a los roles y funciones que cumplen las autoridades políticas.
En el caso de funcionarios de gobierno también lo vemos. Seremis, asesores y el entramado de militantes oficialistas y de oposición que son parte del aparato público recibiendo un sueldo pagado por las y los millones de chilenos, han orientado en gran parte sus intereses a la campaña política.
No es que esté planteando la prohibición, pero sí la legítima duda respecto a si es que dentro de su jornada laboral está incluido el participar de campañas políticas y pavimentar el camino para poder aliarse con el Ejecutivo, o está por cumplir el trabajo para el cual la gente votó.
Por M. Silva M.