Repolitizar el arte: Nuevas prácticas de la memoria

Repolitizar el arte: Nuevas prácticas de la memoria

La resuelta lucha contra el olvido que han proseguido desde la posdictadura las agrupaciones de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil, logró instalar la memoria como un espacio de disenso y reclamación de justicia. Poco a poco, esta mirada fue encontrando espacios de reconocimiento a través de museos, sitios de memoria y monumentos, viendo la necesidad de que el Estado asumiera políticas de reparación, justicia y verdad.

Este proceso que lleva décadas, hoy se ve amenazado por discursos que buscan relativizar la violencia dictatorial y cuestionan la legitimidad de instituciones dedicadas a preservar las memorias de ese pasado cruento. Estas contranarrativas, conservadoras y negacionistas, han instalado un escenario global donde se vuelve urgente ensayar nuevas formas de activar espacios críticos de resistencia al olvido.

¿Qué papel puede jugar el arte en dicho escenario? ¿Nos ofrece otras maneras de recordar, conmemorar y solidarizarnos?

En 2023, el colectivo Mesa8 llevó adelante el proyecto “50 años / 50 acciones: Imaginando el porvenir”. De agosto a diciembre, se realizaron 50 intervenciones artísticas en el territorio del Biobío y desde el extranjero, conmemorando críticamente los 50 años del golpe cívico militar a través de lenguajes como la performance, el muralismo, las artes visuales, las artes audiovisuales, mediales o escénicas, entre otras prácticas como encuentros colectivos e intervenciones colaborativas.

El proyecto se ejecutó en un contexto donde el gobierno y algunos sectores sociales no visibilizaron convenientemente tan significativa conmemoración. “50 años / 50 acciones: Imaginando el porvenir” apostó por una constelación de acciones artísticas situadas desde lugares simbólicos o significativos asociados a la resistencia política en el Biobío, articulando una colectividad crítica conformada por artistas, colectivos y diversas organizaciones sociales y culturales: “Esta otra forma de monumentalidad, colectiva y territorial, dada a través de la acción artística como motor creador, propone otro modo de recordar” (Lucy Quezada, 2025).

Este cruce entre arte, memoria y la reivindicación de los derechos humanos en el espacio público dialoga con un amplio repertorio de prácticas artísticas y estéticas que, en distintas latitudes de Abya Yala, se han activado políticamente desde los tiempos en que las dictaduras latinoamericanas se confabularon para imponer modelos neoliberales sostenidos en el terror: “El situarse, interceptar, dramatizar en sitios que se volvían conmemorativos, fueron acciones instaladas muchas veces sobre un sustento colaborativo y relacional, como si fueran ‘modos’ obligados en contextos de emergencia, la necesidad de visibilizar, de decir y al mismo tiempo de establecer vínculos” (Carolina Lara, 2025).

Frente al actual avance de la ultraderecha a escala global, sentimos la urgencia de marcar un punto reflexivo en esta nueva conmemoración de la Declaración Universal de los DDHH y enfatizar el trabajo artístico como un espacio crítico de memoria desde lo colectivo, asumiendo un rol social y político activo.

“Devolver la mirada hacia los múltiples escenarios de la violencia se vuelve un ejercicio de descentramiento del recuerdo, de reubicación de lo narrado, de reconstrucción en el presente” (Lucy Quezada, 2025). Un gesto así no sólo resulta urgente, sino también imprescindible para movilizar fibras sensibles en una sociedad que tiende a la indiferencia y el olvido ante un proyecto político de derechos sociales, humanos y de justicia.

Colectivo Mesa8

Colabora con Resumen.cl
Estas leyendo

Repolitizar el arte: Nuevas prácticas de la memoria