
La región de Ñuble cuenta con solo cuatro guardaparques para resguardar más de 50 mil hectáreas en sus reservas nacionales, según datos entregados vía transparencia por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), posicionándola como la zona con menor dotación de personal para estas áreas protegidas en el país.
Por J. Arroyo Olea | Equipo editorial de Resumen.cl
Solo cuatro guardaparques tienen dos reservas nacionales en la Región de Ñuble. Mientras en la Reserva Nacional Ñuble existen tres trabajadores, la Reserva Nacional Huemules del Niblinto cuenta con solo un trabajador para cumplir esta función.
Esta información fue entregada mediante una solicitud ingresada vía transparencia, tras la cual la Corporación Nacional Forestal (Conaf) envió la cantidad de guardaparques por reserva y parque nacional, y con la cual se logró identificar que Ñuble es la región que cuenta con la menor cantidad de trabajadores dedicados a esta labor.
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Como ya es sabido, las y los guardaparques tienen como función velar por "la protección del patrimonio natural y cultural en las áreas protegidas del Estado, transformándose en verdaderos eco guardianes del país", pero en el caso de Ñuble pareciera ser que este trabajo no es tomado mayormente en cuenta, pese a su importancia sustancial.
En el caso de la Reserva Nacional Ñuble, el espacio está abierto de lunes a domingo desde las 09:00 de la mañana hasta las 18:00, siendo parte de las comunas de Pinto y Antuco (esta última, de la Región del Biobío) y que considera una superficie de 55.948 hectáreas.
Por su parte, la Reserva Nacional Huemules del Niblinto también está abierta de lunes a domingo en el mismo rango horario, siendo parte de la comuna de Coihueco y teniendo una superficie total de 2.002 hectáreas.
En este sentido, un trabajador debe hacerse cargo de 2.000 hectáreas, mientras que tres deben ejercer sus funciones de guardaparque en cerca de 56 mil hectáreas.
El hecho obliga a reflexionar sobre no solo la disparidad entre hectáreas a proteger y cantidad de trabajadores, sino que también respecto a la importancia que el Estado chileno le da a estas labores en un contexto de crisis climática y retroceso de espacios naturales que cuenten con protección.