
En las últimas semanas la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha estado enviando grandes cantidades de material bélico, incluyendo aviones de combate y pertrechos militares en aviones de carga hacia las inmediaciones de Irán. Y se suman al despliegue de un segundo grupo de batalla de portaviones a la zona. Esto podría significar que EE.UU. se prepara para una confrontación de gran escala, todo esto en el contexto del aumento de la presión hacia Irán para asegurar que abandone su programa nuclear e incluso presionar para un eventual "cambio de régimen".
Por: Alberto San Martín
Estados Unidos ha trasladado más de 50 aviones de combate hacia Oriente Medio en las últimas 24 horas, según indican datos de radares de vuelo y fuentes oficiales citadas por el medio estadounidense Axios.
Entre los aviones enviados se encuentran cazabombarderos F-35 Lightning II, F-22 Raptor y F-16 Fighting Falcon.
Previamemente en enero, varios escuadrones de F-15E Strike Eagle, aviones tanqueros KC-135 Stratotanker y aviones de carga pesada C-17 Globemaster III entre otros aviones de alerta temprana, de guerra electrónica y de comando aéreo han ido engrosando la presencia militar estadounidense en sus diversas bases en la región.
Además, han sido enviadas a la zona baterías de misiles Patriot y otros sistemas antimisiles de defensa antiaérea.
Un segundo grupo de batalla de portaviones
El movimiento se suma al despliegue de un segundo grupo de batalla de portaviones que ya puso rumbo a la zona, encabezado por el USS Gerald R. Ford, el portaviones más grande del mundo y el más moderno de la Marina estadounidense, dotado de catapultas electromagnéticas en vez de vapor que le permitirían una mayor cadencia de lanzamiento de cazabombarderos F/A 18 Super Hornet.
Portaviones nuclear USS Gerald R. Ford (CVN-78) en el Océano Atlántico
Actualmente en la zona del océano Indico adyacente al Golfo de Omán y a la entrada del estrecho de Ormuz, frente a las costas de Irán ya operaba el portaviones USS Abraham Lincoln junto a su propio grupo de batalla, los que llegaron hace algunas semanas desde el Pacífico Suroccidental.
Cabe recordar que los portaviones nucleares de la marina estadounidense nunca van solos. Se mueven siempre junto a un grupo de embarcaciones que lo escoltan y protegen. En este caso destacan destructores de la clase Arleigh Burke, cruceros lanzamisiles, buques de aprovisionamiento y submarinos nucleares de ataque.
Trump aumenta la presión sobre Irán
La decisión se produce en un contexto de crecientes tensiones con Irán. Aunque las protestas internas en la República Islámica —que inicialmente fueron señaladas convenientemente por Washington como motivo de intervención— han disminuido, Estados Unidos mantiene su postura de ataque inminente frente a los programas nucleares y de misiles de Teherán.
En paralelo, se han llevado a cabo negociaciones indirectas entre ambos países sobre la cuestión nuclear. La primera ronda se celebró en Mascate, la capital de Omán, y recientemente se realizaron conversaciones en Ginebra, donde el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, afirmó que se había logrado “un buen progreso”.

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Por su parte, el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, advirtió que incluso un ejército poderoso puede recibir un golpe del que no logre recuperarse, en respuesta a las amenazas de Washington.
Tras los ataques estadounidenses a centros de enriquecimiento de uranio en Irán y la denominada "guerra de los 12 días" entre Irán e Israel a mediados de 2025, la tensa situación se incrementa y según varios analistas podría escalar rápidamente en los próximos días o semanas.
La gran cantidad de material bélico desplegado en la zona podría ser un indicativo de que EE.UU. se prepara para una confrontación de largo aliento con Teherán.

Imagen principal: Cazabombarderos de 5ta generación F22 y F35. Créditos foto Todd Miller